Dos manos, nunca vacías Dos cuencas, nunca frías Dos pies, nunca sin rumbo Dos pechos, nunca sin fruto Dos muslos, nunca sin aliento Una sola alma Una sola mujer Adulta y niña Esa es Silvia
El viaje milagroso que comparto es la historia del amor que ha cruzado ríos, abismos y desiertos y miles de millones de aventuras misteriosas que se viven en este paraíso donde vivo.
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